jueves, 26 de agosto de 2010



Tras la ventana, me detengo a observar el mundo que transcurre.
Tengo una lejanía adherida a los ojos y a mi boca.
Me gustaría golpear los cristales de la ventana y hacerlos estallar en polvo de furia.
Me gustaría saturar el aire de gritos y pegar estrellas en el cielo con este llanto
que tengo atorado en todo el cuerpo.

Tras la ventana, estoy sentada mientras el invierno sigue rugiendo.
Tengo un beso nostálgico trepado en el lomo de una ola.
Tengo una maleta encallada en las rocas salinas.
Me gustaría dejar de escribir para ti, me gustaría dejar de vivir para ti.
Me gustaría coser esta herida que se ha plantado desde mis pies a mi cabeza
y sólo ser una cicatriz, una delicada y firme cicatriz

1 comentario:

  1. No hace falta q diga lo triste q está, de esas tristezas silenciadas en el fondo del mar, por lo profundas...
    Te quiero enormemente... Un abrazo gigante...

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