viernes, 1 de abril de 2011

Thomas Newman - The Baudelaire Orphans

Abro la ventana de mi pieza, esperando sentir el aire que todos sienten, ver las estrellas que todos ven... Y, sin embargo, abro la ventana y caigo en mi mundo, los árboles inertes y el cielo oscuro, ciego. Quisiera tejer las arenas de esta playa y construir un cometa para volar muy lejos. Un remolino en los ojos llevo. Una turbulenta rama de avisperos. Temo al árbol desnudo del otoño, más de lo que le temo al veneno de la hipocresía. Temo a la lluvia que se funde en el mar, más de lo que le temo a las palabras dichas sólo por decir. Temo a los días venideros, más que a mis manos blandas y largas. Sólo un rostro, sólo una pena, sólo una angustia, para detener la hemorragia de la herida. Una paradoja de colores vierte la noche en mi boca.
Son tantas tus preguntas... Y yo no tengo respuestas. Quisiera detener la caída de las hojas secas, pero los días siguen avanzando a pesar del ruido que llevo en mi pecho. Hay una máscara dulce sobre mi rostro, se adhiere en silencio, huele a primavera y le gustan las maravillas Hay una bestia enjaulada, que me horroriza con sus lamentos. Desgarra la belleza posible... Se necesita más que belleza para vivir! Los cuervos graznan en mis oídos... Cierro mis ojos y aguardo a que vengas qué frío se siente todo. Tus cartas ya no huelen a ti, y tus preguntas siguen... Mi piel toda sabe que no estás. Y las violetas se desangran en mi jardín. Rodeo los recuerdos y los entibio con mi hálito ya no tengo hogueras, cariño.

viernes, 25 de marzo de 2011

Es un alud que sube por mi garganta,
desconcertando a las palabras,
tornando chirriantes los sonidos.
Me quema la piel aquella maleta inacabada,
tantos días de días,
miles de segundos de años perdidos
años corridos en vano.
Una puerta se cierra al borde de mis ojos.
Quisiera hablarte por horas,
sin embargo, te acurrucas en mis recuerdos
y sólo puedo llorar.
Quisiera tomar tu mano,
pero sólo logro asir el viento
que se sigue colando entre mis dedos...