jueves, 9 de septiembre de 2010


Desde la inmensidad corren unos ojos
verdes, con pintas rojas y café otoñal...
Lejanos y transparentes de nostalgia.

Han pasado multitud de atardeceres,
desde aquel día y, sin embargo,
tus ojos quedaron grabados allí donde
sólo los recuerdos imperecederos moran.

1 comentario:

  1. A veces, sólo a veces, caigo en la cuenta de la realidad y comprendo lo lejos que estás... Lo inútil de querer aferrar una estrella. Lo vanal y efímera que puede ser una ilusión

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